Los créditos adicionales que ha autorizado la Asamblea Nacional en casi 10 meses en gran medida se han destinado a cubrir el gasto que no se incluyó en el presupuesto.
Se ha dado el visto bueno a Bs 30 billones en operaciones extraordinarias, y de ese monto 40% se ha erogado para pagos laborales, lo que representa Bs 12 billones.
Ese monto ha tenido como fines cubrir el ajuste que registró el tabulador de los trabajadores de la administración central, los dos incrementos del salario mínimo y las pensiones del Seguro Social a lo que se suman los ajustes del personal docente y parte de las becas que asignan a las misiones.
También los fondos han sido para cubrir deudas con pensionados y atender parte de los pasivos laborales tanto del personal militar como de los ex empleados públicos. Aunque las deudas por prestaciones suman Bs 16 billones, el Gobierno en este período desembolsó cerca de Bs 900 millardos, 6% del total.
Con los créditos aprobados desde enero hasta la primera semana de octubre el presupuesto de la nación llega a Bs 117 billones, 34% más de lo programado debido a que el gasto inicial fue Bs 87 billones.
El aumento de la asignación ha sido posible por el uso de los excedentes del pasado año que fueron Bs 16 billones y de los ingresos adicionales que ya tiene el fisco en regalías, a lo que se suman las utilidades cambiarias entregadas por el Banco Central de Venezuela y las emisiones de deuda.