Ricardo Sanguino, vicepresidente de la Comisión Permanente de Finanzas de la Asamblea Nacional, dijo desconocer la decisión que habría tomado el directorio del Banco Central de Venezuela (BCV) sobre a la reforma monetaria.
Aunque informaciones circulantes señalan que el instituto emisor aprobó el informe de factibilidad sobre la reforma, Sanguino aseguró que a la cabecera de la comisión de Finanzas no se le ha comunicado hasta ahora tal decisión.
"El tema de la reforma monetaria quedó en manos del directorio del BCV. Hasta ahora no sabemos si se aprobó sólo el informe o la decisión como tal de iniciar la reforma".
Hace un par de meses el directivo del emisor, Domingo Maza Zavala, informó que había culminado la elaboración del estudio para determinar la viabilidad de ese proceso, pero en ese momento no ofreció detalles sobre el informe.
Según explicó Sanguino, por representar al poder legislativo, la Asamblea Nacional tendrá participación directa en el proceso de reforma monetaria sólo si está involucrada alguna modificación legal de por medio. En esa medida, deberá ser informada sobre los adelantos del proceso.
Por ello, los parlamentarios esperan que apenas se inicie el próximo año la Comisión de Finanzas se reúna con el BCV para adelantar todo lo concerniente a la decisión de quitarle ceros a la moneda.
Año nuevo con cambios
Será a partir de ese momento, de acuerdo a lo que ya había señalado recientemente el presidente de la instancia de la AN, Rodrigo Cabezas, cuando se inicien los debates sobre los cambios legales obligatorios a efectuarse en el cambio de la reforma, aunque todo dependerá del informe del BCV. Para los diputados de la Comisión de Finanzas, el tema monetario será prioridad dentro de la agenda parlamentaria.
Por su parte, las autoridades del ente emisor -las únicas facultadas para adelantar este viraje monetario, según lo indicado en la Constitución Nacional- han reiterado que esta política es a mediano plazo, porque requiere de una serie de medidas económicas, legislativas y operativas, que pueden demandar, al menos, entre tres y cuatro años.
En términos generales, la propuesta monetaria se basa en la eliminación de tres ceros en la moneda, de acuerdo a lo que había propuesto la Comisión de Finanzas de la AN a mediados de este año. De tal manera, la denominación de 1.000 bolívares, pasaría a ser de un bolívar.
El objetivo principal de esta modificación a los billetes y monedas que circulan en el país es controlar los niveles inflacionarios, pues la coyuntura ha terminado por hacer mella en los objetivos del Gobierno en materia de precios al consumidor.